Ejercicios sencillos para mamás con poco tiempo: una rutina para pies cansados
- Natalia Garza

- hace 11 horas
- 3 min de lectura
Después de un día entero cuidando a tu peque, trabajando, haciendo pendientes… o simplemente pasando muchas horas en la misma posición, es normal que al final del día tu
cuerpo también pida atención.

Pies cansados, sensación de pesadez, tensión o simplemente la necesidad de quitarte los zapatos y descansar pueden aparecer después de caminar mucho, pasar horas de pie o de estar sentada durante gran parte del día.
A veces, 3 a 5 minutos pueden ser suficientes para hacer una pausa, conectar con tu cuerpo y darle un poco de movimiento a esas zonas que han recibido carga durante el día.
Vamos a comenzar una nueva serie de ejercicios sencillos pensados para esos momentos en los que tienes poco tiempo, pero quieres hacer algo por ti.
Una rutina de 3–5 minutos de ejercicios para pies cansados
Puedes hacer esta pequeña secuencia antes de dormir, cuando ya estés lista para descansar.
Prepara todo lo que necesites para irte a la cama y reserva unos minutos para ti. Busca movimientos suaves, cómodos y que te permitan relajarte.
1. Respira
Acuéstate boca arriba y ponte cómoda.
Coloca tus manos sobre las costillas y abdomen. Toma aire lentamente por la nariz y siente cómo tus costillas y abdomen se expanden. Después, suelta el aire suavemente.
Haz 3 respiraciones lentas y conscientes.
Esta es una forma sencilla de decirle a tu cuerpo: ya terminamos por hoy, ahora podemos bajar el ritmo, conectar con tu sistema nervioso y favorecer la circulación de manera indirecta.
Si quieres tomarte un poco más de tiempo en este paso, puedes ver el video "Respiración":
2. Eleva tus piernas
Coloca uno o dos cojines debajo de tus piernas para elevarlas ligeramente.
Déjalas descansar durante unos momentos.
Aprovecha para soltar los hombros, relajar la mandíbula y dejar que tus piernas se sientan cómodas.

3. Punta de los pies: arriba y abajo
Ahora lleva suavemente las puntas de tus pies hacia ti y después aléjalas.
Haz el movimiento de manera lenta y cómoda, sin forzar.
10 veces.
Este movimiento permite que el tobillo se mueva después de haber permanecido mucho tiempo en una misma posición, involucra los músculos de las piernas y pies, además de apoyar los procesos de circulación.

4. De un lado al otro
Manteniendo las piernas relajadas, lleva suavemente tus pies hacia dentro y después hacia fuera. Busca que sea cómodo y controlado.
5 - 10 veces.

5. Haz círculos
Dibuja círculos lentamente con cada pie.
Hazlos pequeños al principio y deja que el movimiento sea agradable, buscando poco a poco expandir el movimiento.
5 círculos hacia cada lado.

6. Dale un pequeño masaje a tus pies
Cruza una pierna para acercar el pie hacia tus manos.
Con los dedos, realiza pequeños círculos sobre la planta del pie, comenzando desde los dedos y avanzando hacia el talón y el tobillo.
Mientras masajeas, puedes sostener el pie con la otra mano y hacer una ligera compresión alrededor del pie.
Dedica entre 30 y 60 segundos a cada pie.
Aplica la cantidad de presión que sientas cómoda, la idea es que sea un momento agradable y de relajación.

7. Y ahora sí… descansa

Durante el día, nuestros pies y tobillos pueden pasar muchas horas soportando nuestro peso, caminando, permaneciendo de pie o manteniéndose prácticamente en la misma posición.
Una pequeña rutina de movilidad puede ayudarte a mover las articulaciones, activar los músculos y disminuir la sensación de rigidez o cansancio después de un día de actividad.
Además, incorporar unos minutos de movimiento consciente puede convertirse en una señal para tu cuerpo de que es momento de cambiar de ritmo y prepararte para descansar.
Y lo mejor es que no necesitas cambiar toda tu rutina.
Puedes hacerlo mientras ya estás en la cama, con tus cojines, tu pijama y todo listo para dormir.
Lo genial de esto, es que puedes empezar con unos minutos.
Es muy difundido que para cuidar nuestro cuerpo necesitamos hacer nuestra rutina de skincare de 10 pasos, ejercicio durante 30 o 60 minutos o tener una rutina completa para la noche que toma demasiado tiempo, pero en la vida real de muchas mamás esto genera más carga que bienestar.
Por eso, es bueno contar con herramientas sencillas que puedas incorporar a tu día sin sentir que tienes que agregar otra obligación a tu lista.
Pocos minutos también cuentan.
Una última recomendación
Estos ejercicios para pies cansados están pensados para molestias leves asociadas al cansancio cotidiano. Los movimientos deben sentirse cómodos y no provocar dolor.
Y si hoy fue uno de esos días largos…
Ponte cómoda, eleva tus piernas y regálate estos cinco minutos.
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